Hoy ha habido reencuentro. Con mi amigo que empezó siendo un simple intercambio de francés-español, Manu (C’est ça que fait rigoler a Nat: Manuel y Pilar, jiji) …

Me invitó a ir a visitarle a Montpellier,pagándome yo el billetazo de tren, claro. Porque, aprovecho para hacer aquí un inciso: los trenes en Francia son MUY CAROS! Estoy pensando seriamente en hacerme una de las tarjetas que hay para descuentos… Vale 80 euros por un año, pero es que realmente lo voy a amortizar rápidamente si viajo mucho en tren… Es que me ha dejado muerta que un viaje de 1 hora, Avignon-Montpellier, me cueste 30 euracos, en un tren normalito y corriente. Vale, iba deprisita, pero no era un TGV, y apenas son 100 kilómetros, creo…

El caso, que he pasado el día en Montpellier con mi amigüito francés y un amigo suyo (de padre chileno, eo, atención chilenas lectoras!), que no paraba de mirar el culo a las chicas que nos cruzábamos, ja jaja… Se suponía que íbamos a hablar español, pero la jornada ha terminado siendo una clase intensiva de francés. Al despedirme de ellos, incluso había notado una leve mejoría en mi francés… He aprendido montón de palabras nuevas y también algunas normas de comportamiento social para que la gente no piense que soy una maleducada, una bruta o una subnormal. Una de las tres. También he aprendido a escuchar los mensajes de voz de mi buzón de voz, que yo llamaba al 888 y no entendía ni papa de lo que me explicaba la mujercilla que estaba al habla. He aprendido que el buzón de voz no se puede desactivar. Y que me tengo que joder, que todo el mundo lo tiene. También me he enterado que la de la tienda de móviles me ha tangado: “No, Virgin no es la compañía de móviles que más gente tiene, Pilar”. “Ah no, ¿Manu? Y entonces cuál? Pues SFR o tal otra”.

Montpellier me ha gustado montón, aunque no se si es amor de madre, amor a primera vista, o qué, pero yo me quedo con mi Avignon lindo… Que he estado muy a gusto ¿eh? Es una ciudad con espacios abiertos, árboles por todos lados, mucha gente joven, palmeras, barrios raros firmados por Ricado Boffil “the destructor” (el mote es mío, es que personalmente no me gusta nada su obra. A Manu sí, me dijo que no le importaría vivir allí, en ese barrio. Yo pensé, “pues a mí no me importaría…” bueno, mejor me callo lo que pensé :D)

Y bueno, en general, pues, me lo he pasado muy bien con ellos. Incluso se han reído cuando he contado alguna cosa ( Es posible también que se rieran de mi acento megaespañol…). Nos despedimos finalmente, ya sabes, lo que necesites, vuelve cuando quieras, si vas a Barcelona avísame por si estoy allí también de fin de semana, cualquier cosa que necesites, me lo dices…. Ay… ¡Lástima que nos separen 30 euros de aller-retour!

 

No me supieron explicar qué era el templete de la foto siguiente… ¡Serán cenutrios!

Mi amigo Luis XIV y yo

Esto sí que sabían lo que era… ¡¡menos mal!! La catedral… (o eso me dijo Manu)  

 

¡¡¡Tengo otra amiga, tengo otra amiga!!!!!

 

 

 Ça c’est beauf! Ah no! Que esta palabra no queda bien, es mejor no usarla… :P

 

Composición con noisettes.

A bien tôt… !

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