Hay un par de costumbres, que al parecer son sólo de esta zona, ya que la profesora de Nîmes me ha dicho que allí no las hay, que realmente me encantan.

La primera de ellas es que cuando se entra en el autobús urbano, se saluda y se dice bonjour o bonsoir, lo que cuadre. Y al salir, hay que pegar una voz desde la puerta trasera para decirle al chófer: MERCIIII; AU REVOIRRRRRRRRR

Y si no lo dices, quedas como una borde.

La otra costumbre es parecida. Cada vez que te despides de alguien, y eso incluye las tiendas, cajeras de supermercados, ect, tienes que soltar una coletilla consistente en: Merci, bon journéeeeeeeeeeeee, o Merci bon soiréeeeeeeeeee si ya se termina la tarde. O responder Toi aussiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii si te lo ha dicho el otro antes. Y si no, quedas como una borde.

Me parto la caja.  Me encanta.

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