Ana llegó el miércoles sana y salvo. Aterrizó en el aeropuerto de Marseille, y para aprovechar la tarde, nos acercamos al centro de la ciudad y dimos una vuelta por el Viejo Puerto, comprobando con estupefacción que se parecía muchísimo al puerto deportivo de Gijón. Decidimos inmortalizarlo en el siguiente video, con espontáneo incluído y posterior ataque de risa. Hacer hincapié también en la atención que le prestamos a nuestra maleta… Si no nos pasó nada, fue porque Dios no lo quiso, jajaja…

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