Tengo una nueva profe de francés. Se llama Sophie y contacté con ella a través de  internet. Es genial. La casualidad ha querido que Sophie sea de Avignon. El viernes dimos la primera clase, me encantó, mucho mejor que la prueba que tuve con otra profesora unos días antes, la que tenía bigote y barba y olía a sudor. Bastante mejor, vaya.

Las clases son a primera hora de la mañana (no demasiado calor aún) en una  terraza con vistas a las ramblas  y al gótico, y la hora se me pasó volando. A mitad de la clase, entró un señor con el torso desnudo y se puso a hacer el king kong, golpeándose el pecho y gritando. Il est mon mari dijo ella, sonriente. Yo creí que me meaba de la risa…

Dice que en septiembre me puedo presentar al DELF B1. Así que yo me fío de ella. Y encima es de Avignon.

Anuncios