Estoy contenta. La recepción empieza a dejar de tener secretos para mí (aunque siempre aparecen clientes con nuevas preguntas sin respuesta y expedientes x), y sobre todo, empiezo a llevarme bien con mi compañero de turno.

Creo que estamos comenzando a cogernos el punto el uno al otro. Menos mal.

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¡Hoy he inaugurado la temporada de playa!  En Bogatell.

….vaaaaaaaaaaale. LO reconozco. Sólo me he metido hasta los tobillos (Tengo una excusa: vigilar las mochilas de los vendedores virtuales de cervezafantacocacola) . Pero he ido en bikini, he estrenado toalla, me he echado crema (factor 40) y he tomado el sol durante casi dos horas…

*Por cierto, mi ilustre acompañante y yo hemos alucinado con las tetas de silicona  que se ven ya en las arènes del circo romano….

Cuando descubrí que en la Casa del Libro habían preparado un pequeño rincón de literatura Eslava, reuniendo allí bastantes títulos entre novelas, ensayos y demás, estuve a punto de hiperventilar. Es cierto que el término eslavo cae fácilmente en cierta ambigüedad pero para mí es de sobra que hubieran allí tres volúmenes de Pedrag Matvejevic, de los cuales cayó en mis redes un tratado sobre el Mediterráneo. Además, descubrí que este sabio europeo ha escrito también un libro sobre Venecia. VENEZIA. Pedrag Matvejevic, me has ganado para siempre.

La otra Venecia, se llama.La semana que viene, cae, cae, cae…. Como que me llamo como me llamo.

Para dar un cierto toque positivo a los malos malos malos datos económicos que hoy ha hecho públicos este nuestro gobierno (¿¿Pero de verdad a alguien le han sorprendido?? Yo ya me los veía venir, y no es por estar diciendo todo el rato aquello de “ya te lo dijeeeeeee…”), me enchufo el disco de AMA (el grupo primo hermano de la Buena Vida) mientras leo un poquito de Manuel Rivas y tarareo…


…Vacaciones hibernales en la Costa Azul con Miss Lizipaina.

DSCN2091Recién llegadas a la isla de Sainte-Marguerite, qué viva el sol en la cara

SUC53823Tomando el sol a la espera de que el barquito zarpase

SUC53829Navegando hacia tierra firme

SUC53868Omnipresente

SUC53886 Antibes dentro de AntibesSUC53636Desayunando en el café de los artistas (Saint Paul de Vence)SUC53493Oui,oui:  on etais la aussi, a Monaco!!!

Imagen0092Quiero ese rayo de sol en mi ventana

Imagen 050

Cafécito en Italia

Imagen 049 Imagen 032 Vacaciones en febrero.  Felicidad.

Hoy la jornada de trabajo ha sido re-que-te-du-ra. He sentido en más de una ocasión deseos de gritar, patalear, pegar a alguien,y no precisamente a los clientes (hoy me ha tocado enseñar el centro a gente especialmente simpática!), sino a esa maravillosa raza que son los compañeros de trabajo, o como dicen los franceses, los Collegues.
Parece que lo normal es que el conocimiento te venga del aire, lo respiras, y voilà. Ya lo tienes en tí. Joder, qué guay. Ya podía haberme sacado la carrera así, con esta metodología de aprendizaje tan moderna. Claro, igual lo más normal es que si me tengo que aprender 567.098 leyes y normas sobre el funcionamiento del club, me las deis por escrito, yo me las leo en casita y a los dos días soy una perfecta trabajadora alienada que repite mecanizada todos los procedimientos perfectamente.

Pero como no tengo el libro ese gordo de Petete porque al parecer no existe… no sé cómo hacer las cosas, y cuando tengo fallos, me equivoco, y bastante tengo yo con reconocerlos. No, pues encima tiene que haber alguien cagándose en mí y poniéndome malas caras.

Menos mal que la mañana paseando por el gótico en muy muy agradable compañía, reponiendo fuerzas con roiboos de canela y un delicioso menú en un restaurante vegetariano (de cuyo nombre no me acuerdo pero ya buscaré para deleite de mis escasos pero fieles lectores, jejeje… ) fue  suficiente para afrontar esta dura jornada de alienación con dignidad y alegría.

Gracias a mi hermano, que me ha montado los muebles de IKEA que compramos el sábado, y a mi cuñada, que ha sugerido una disposición de los  muebles totalmente opuesta a la que había en un principio, mi nueva habitación ha quedado preciosa. Tal que así:

habit

Mi nuevo espacio es pequeño, pequeño. Pero así tardo menos en limpiarlo. Lo mejor es que veo el cielo, el tejado del mercado que hay debajo, y las risas de las señoras que vienen a tomar café a las 8 de la mañana de lunes a viernes a la terraza de debajo de casa. Es justo la hora a la que me levanto, y me encanta despertarme con risas de señoras.