Tengo una nueva profe de francés. Se llama Sophie y contacté con ella a través de  internet. Es genial. La casualidad ha querido que Sophie sea de Avignon. El viernes dimos la primera clase, me encantó, mucho mejor que la prueba que tuve con otra profesora unos días antes, la que tenía bigote y barba y olía a sudor. Bastante mejor, vaya.

Las clases son a primera hora de la mañana (no demasiado calor aún) en una  terraza con vistas a las ramblas  y al gótico, y la hora se me pasó volando. A mitad de la clase, entró un señor con el torso desnudo y se puso a hacer el king kong, golpeándose el pecho y gritando. Il est mon mari dijo ella, sonriente. Yo creí que me meaba de la risa…

Dice que en septiembre me puedo presentar al DELF B1. Así que yo me fío de ella. Y encima es de Avignon.

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La última cena en Avignon, con dos de las personas más importantes que encontré allí

El viaje de vuelta Avignon-Barcelona resultó ser lo más parecido a un viaje con destino al infierno. En un autobús sin sitio para estirar las piernas, que apestaba a gente durmiendo…

Pero antes de eso, pasó lo increible… Las búlgaras se plantaron allí para despedirse, por sorpresa!!!! O quizá debiera decir, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡a traición!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Yo esperaba con mis amigas Farina y Veronique, que me habían acompañado las últimas horas (cenita en las tartines caras y demás),  la llegada del autobús que me sacaría de Avignon. El americano ya estaba allí también. Con las dos amigas con las que se iba a Barcelona.

Entonces, las vi. Caminando como dos pavos reales, con Galina,la pelirroja ordinaria, en cabeza, a buen paso, y la otra, casi persiguiéndola.

Se acercaron ufanas, saludaron a Jeffrey (era por él que sabían a qué hora salía el autobús). Galina se acercó a mí, y con esa sonrisa de tía rara, no se si falsa, demasiado inocente o qué coño, me dijo: Ah, así que al final ¿te ibas sin despedirte no?

Esto fue lo justo para que mi paciencia se agotara. Parece que soy la única persona en la tierra que decide pasar de un grupo de gente porque no se amoldan a sus gustos sociales y para pagar por ello, es perseguida hasta redimir su pecado.

Como digo, esto hizo que mi paciencia se agotara.

Como pude, en francés, le dije a mi querida Galina algo así como que he intentando, con modos a mí parecer, muy políticamente correctos, que entendáis que prefería ir a mi aire. No lo habéis entendido. Entonces tendré que pasar a los modos políticamente incorrectos. Así que ya así, a saco, te digo, que me aburría con vosotras y que realmente no teníamos absolutamente nada en común, y si todavía no te has dado cuenta de esto, es porque no te has esforzado un ápice en conocerme de verdad. Lo cual, quiere decir, que, tenemos diferentes conceptos de la amistad. ¿Has entendido ya el porqué de todo?

Galina sonríe, se queda así como congelada, y dice: Ah… Pues bueno, buena suerte en todo, y ya nos veremos en alguna excursión.

Yo: ¿En alguna excursión???????? Cara de ¿qué dices, tía?

Entonces llegó Petya, se acercó, con esa cara de que no ha matado una mosca pero las mata callando, y se acercó a despedir. Ya harta de las dos, la di dos besos y bueno, prácticamente la volví la cara y seguí hablando con Farina y Veronique.

Se que no está bien, pero toda esta situación, me tenía muy muy desgastada, y por mi forma de ser, no puedo ser una falsa que sonríe y dice chorradas para quedar bien. Tampoco me apetecía malgastar mis dos últimos meses en Avignon con esta panda de insípidas. Así que decidí ignorarlas un poco, pero ellas parece que no lo quisieron entender, o su cultura balcánica o que se yo no se lo permitió entender. En definitiva, todo esto me pasa por no hacer caso a mi intuición cuando aquel día que me presenté a Petya en la puerta de la resi, algo me dijo que no que no que no, pero yo no le hice caso, porque no hacía más que repetirme a mí misma, tienes que esforzarte y hacer amigos, tienes que esforzarte y hacer amigos…

A partir de ahora, prometo hacer caso a mi sexto sentido.  Prometido.

Extracto de un email a mi amigo Arcadio, poniéndole al día de mis encontronazos con toda la gente aburridísima con la que he socializado aquí los cinco primeros meses de mi estancia en Francia…

(…) El viernes, me hallaba en una terraza con la Palmera y otro español conocido nuestro, y coincidí allí con las búlgaras, a las que hace un mes que intento evitar porque, sí, porque está confirmado, la palabra aburrimiento en su compañía se queda corta. Porque las saco diez años. Porque sus problemas de novios adolescentes me resultan cansinos y me apetece decirlas: Sí, tía. Te va a poner los cuernos, vas a llorar, te va  dejar, luego tú a él, y luego llegará otro y vuelta a empezar y así hasta que llegues a mi edad, rozando los treinta!!!!  La vida es dura, chica.

Y sobre todo, porque no soporto tratarme con gente racista, que detesta a los gitanos porque son como la escoria de su  país. Palabras textuales: porque en Bulgaria los gitanos son como para los franceses los árabes… Cuando escuché esta frase de su boca, no me caí de espaldas por educación. Y porque no daba crédito. Además, por partida doble, por despreciar a dos etnias de un plumazo, así gratuitamente… Jas…

Yo no me junto con calaña de este calibre. Y no tengo que dar explicaciones. Pero como me sigan tirando de la lengua tendré que activar el modo borde on: Que paso de estas tías, la élite de su país, que se vienen a estudiar a la universidad en Francia, y luego vacaciones en las playas de Grecia, y encima insultan y faltan el respeto a los que son tan o más búlgaros que ellas! … Si al menos tuvieran gracia y  me hicieran reir, las perdonaría el hecho de que no tengan cerebro, pero con ellas he pasado las veladas más absolutamente aburridas que he vivido en mi vida… Cuán sosainas son por favor, sólo saben mirarse la nariz y saberse las más guapas del cotarro…

Así que la famosa rubia del pelo zanahoria, adicta al sexo, y la otra búlgara, la que vive enfrente mío, pero prefiere mandarme sms para quedar, se acercaron a la mesa donde estábamos tomando algo.

La rubia, me habló amenazadoramente y de una manera harto ordinaria. Tanto que la  Palmera la miraba con gesto estupefacto, y me miraba a mí con gesto interrogador, así, alternativamente.

La búlgara vulgar no se acercó para preguntar, qué tal te va, cuánto hace que no sabemos de tí. Lo que se pregunta en estos contextos falsos que todos conocemos. No. Me dijo…¿¡¡cómo que me dijo!!??  ¡¡¡¡ME AMENAZÓ!! que no se me estaría ocurriendo marcharme de Avignon sin despedirme de ellas.

Pero me lo dijo de una manera que parecía que toda la mafia búlgara estaría esperándome en el portal de mi casa de Triana si no lo hacía. Para quitarme los riñones o alguna otra cosa fea de estas. Fue tan violenta, que tuve que morderme la lengua para no sacar el monstruo que habita en mí y que tu ya bien conoces, y solo dije:

Y qué pasa si no lo hago, ¿me vas a matar? –

Se quedó un poco en modo traspies on, y dijo:

Ah jaja, sí

Luego miró a la palmera y le preguntó:

-Hablas francés?

La palmera  contestó:

Y ella dijo: Vale

Yo dije: Bueno, pues nada. Incitándola a terminar la conversación y que se pirara de nuestra mesa. Pues el Bueno funcionó y se marcharon las dos.

La próxima vez que me toquen las bolas, voy a tener que sacar toda mi artillería pesada, perdón,sinceridad a relucir y decirles lo que pienso de la gente como ellas y porqué he decidido no relacionarme más con ellas. No es políticamente correcto, pero cuando la gente no entiende por qué no las llamas nunca más para quedar, e insisten e insisten, pues no queda otro remedio.

Arg, el mundo me estressa.

pd. Y para colmo, son sionistas… ¿por qué? ¿No eran unas descerebradas? ¡NO! La razón para serlo es… porque los isralíes follan (con perdón) bien (eeeeeeeeeeeeejem!!! )  ¡¡¡ Si es  las chicas que lo tienen todo!!!!

Ayer fui al cine a ver Genova, de Michael Winterbottom, titulada en francés un été italienne. La historia de un padre que, tras la muerte en accidente de su mujer, con sus dos hijas delante, que sobreviven al subsodicho accidente, decide cambiar de aires de manera radical, y tirar para delante. La hija pequeña, que se despierta por las noches, entre gritos de angustia y lágrimas, llamando a su mamá. La hija mayor, en plena edad del PAVO, pero MUY PAVO, que decide disfrutar por todo lo alto de su verano italiano…

Y de fondo, una Génova, bellísima, que entran ganas de conocer aunque sepas que el ojo de un director bien puede hacer embellecer hasta la ciudad más horrenda.

Muy recomendable por todo: las actuaciones, la música tan bien elegida, que a veces incluso parece estar viendo un videoclip (esas imágenes de las vespas avanzando por las calles caóticas de la ciudad…), la manera de filmar, con esa inestabilidad de la cámara que en mi humilde opinión aporta realismo, aunque algunos de los que vinieron conmigo consideraron que estaba mal rodada (lo que hay que aguantar!!)

Por cierto, tuve suerte. La película no la elegí yo. Dejé a la palmera que tomara la decisión. Ella leyó, país de realización: Gran Bretaña, y protagonista: Colin Firth, y concluyó lo sieguiente: una comedia romántica inglesa!!! ¡¡¡VAMOS!!! Dijo. Yo, leí entre líneas: Dirige Michael Winterbottom y pensé: ¡¡¡CLARO, que vamos!! Obviamente, no intenté convencerla de que no se trataría de la enésima historia de amor entre Julia Roberts, Hugh Grant, etc, en Notting Hill, jijij… Que si la contaba que la pelicula estaba rodada con cámara en hombro, no iba a querer ir a verla!! Cachis…

En general, hubo opiniones para todos los gustos: EL marroquí y la palmera detestaron la película. Melanie la toulousana, y mis compañeros de clase de francés, Juan y Valeria, y yo, salimos encantados.

Por cierto, ahí os dejo el trailer.

La última (y definitiva del americano) fue buena. Demostrando su más absoluto desinterés e ignorancia por “mis cosas”, me sugirió, cuando hace ya dos meses que no hacemos nada juntos, ir a Barcelona de fin de semana. Porque yo me ofrecí a ir juntos a un young hostel y hacerle de guía hace ya como cuatro meses. Cuando aún no había descubierto tantas cosas de él que muchos sabéis y encima que no es más que un interesado. Porque gracias a ese invento del demonio que es facebook, yo descubrí que en Barcelona le esperaba alguien (no se si es hembra o macho pero eso es lo de menos).

Ante su sugerencia, yo le respondí diciéndole que  yo seguramente me iría a Barcelona ese fin de semana, pero para siempre, para no volver. Y que aún no sabía la fecha del viaje. Es decir: BúSCATE LA VIDA CHAVAL.

El, hizo oídos sordos, y contraatacó con una idea que me cabreó de verdad y que todavía tengo en mi muro del facebook para alboroto risas mil de los que me conocen:

si tu me trouve un billet de train ou bus pas très cher, je viens avec toi, d’accord? ou t’as déjà acheter un billet??

Úsease, en cristiano, que esto está en lengua mala:

Si me encuentras un billete de tren o de bus barato, yo voy contigo, ¿vale? (…)

Mi cara de ALUCINA VECINA fue tal que no se me quitó en cinco minutos… ¿En qué momento de mi estancia en Avignon he puesto sobre mi ventana un cartel de AGENCIA de VIAJES?  Caraculo, llevo un mes diciéndote que estoy super estressada, y pretendes que me recorra los sitios de todos los medios de transporte para buscarte un billete cuando nisiquiera se cúando voy a ir a Barcelona? Hala, se me acabó la paciencia chaval. Respiré hondo, y…

Salut !le train depuis montpellier coût 100 euro aller retour et
l’autobus, tu dois y aller a demaner des informations a la gare routiere.

Hola. El tren desde montpellier cuesta 100 euros ida y vuelta y el autobús, tienes que  ir a preguntar a la estación de autobuses.

Voilà. Luego me escribió que no entendía, que estaba confuso, y ya me rallé de escribir en francés, así que fui muy muy borde y se lo escribí en inglés, con una puntilla tal que así:  Lo entiendes ahora?? Porque lo siguiente es explicártelo en español

Y diréis, que soy una cabrona. Pues no, no lo soy. Porque por si fuera poco, he descubierto, también gracias a ese invento demoníaco, que una de las americanas (que me tiene agregada pero luego no me saluda por la calle: ME ENCANTA FACEBOOK. Estoy esperando irme de Avignon para borrarla, PERO mientras tanto cotilleo y me entero de cosas como las que os voy a contar ahora) hizo una fiesta de máscaras hace ya mucho, cuando aún las relaciones no se habían deteriorado, a la cual no me invitó, pero sí que invitó al americano amigo mío, que claro, se calló como una puta, cuando además sabe que conozco a la otra chica. Y al día siguiente de ir a esa fiesta, fue cuando a mí me sugirió un maravilloso plan: que si iba con él  a hacer la compra.

Creo que sobran las palabras ¿verdad?

Hale, me voy a Marsella de excursión con la Palmera, a despedirme de mi profe de snowboard, que está allí pasando el finde. La endogamia de Avignon me pone del hígado.

PD. Se me olvida decir que la semana pasada me encontré con el americano en el patio de la residencia, y me confirmó que se compró el billete de bus para ir a Barcelona. La misma noche que yo, y la misma hora. GENIAL: no voy a poder ni roncar a gusto.

Esta semana que termina, he recibido la última visita de todas: ¡la de mis padres!  Además de llenarme la nevera, y vaciarme el armario (se llevaron gran parte de mis cosas a España), lo hemos pasado muy bien. He seguido con la dieta a base de crêpes (buaaaaaaaaaaa),  y hemos hecho excursiones a Arles, Aix en Provence, Montpellier, Nîmes y Villeneuve des Avignon. Aunque ya he ido mil veces a todas estas ciudades, me encanta repetir y mostrarles a mis diferentes invitados todos los rincones que conozco, callejear y ser su guía.

Mis padres han flipado con los quesos franceses, con las galletas de la Cure  gourmande,  el claustro de Saint Trophime de Arles y el salchichón de la misma ciudad. También con el ambiente taurino en el sur de Francia, con el dinamismo de Aix, con el cosmopolitismo de Montpellier y con la alegría de las calles de Nîmes. Han conocido a  “el poeta”, porque un día fuimos a cenar una pizza con mi amiga Palmera, y ahí estaba él cenando, han conocido a la loca camarera de montpellier del “GRORAAAAASAN”  e incluso han conocido a las búlgaras y al americano.

Ahora se acaban de ir en el autobús nocturno que va a Barcelona, el mismo cogeré yo dentro de tres semanas justas, y ahora mi casa se vuelve a quedar vacía… Me voy a dormir. Mañana toca peluquería (toda una inversión económica en Francia).

Próxima parada: Dos canarias en Marsella, excursión del lunes de Pascuas!!

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No he comentado que tengo una nueva misión. Me queda un mes y estaré contenta de hacer nuevos amigos y también de  darme cabezazos de rabia porque cuando estoy a punto de irme es cuando encuentro la gente con la que más a gusto me encuentro.

Pero mi misión es otra. Ahora tengo que ayudar a estas nuevas personas que entran en mi vida y que no conocen a nadie en Avignon, a encontrar su sitio y encontrar amigos más rápida y fácilmente que yo.

Así que ayer cité a la palmera y a Melanie la toulousana para ir a cenar. También vino el chico marroquí, amigo de Melanie, que ahora ya se que se llama Ayoub :D  Nos fuimos a cenar al bistrot del cine Utopia y estuvimos casi tres horas hablando y riéndonos, y se cayeron todos muy bien entre ellos, así que creo que me puedo morir tranquila.

Bueno, todavía no. Aún sigo siendo el enlace. Podré morir tranquila cuando Palmera y Toulousana se comuniquen entre ellas con sus móviles e emails, sin tenerme a mí como intermediaria.

Otra cosa que no se si hacer, es presentarles a las búlgaras y al americano.

Las búlgaras no son más que unas niñas pijas multimillonarias, más sosas que una abuela, egocéntricas como ellas solas, todo el día haciéndose fotos con morritos y en fin… demás chuminadas que algunas hacen cuando tienen 20 años  ( y treinta, también. Vamos, que no va con la edad. Es que son así y punto.) . Después del viaje a París, me cargaron del todo.

El americano se está portando como un mongolo y hace ya varias semanas que paso de él. Con su amiguito Adrien (el cual le presenté yo, por cierto) ¿Os acordáis de él? , se han ido a esquiar y a hacer snowboard una semana, a los Alpes, sin ni siquiera invitarme a mí, sabiendo que yo tenía ganas de aprender. Además, el americanoa ha salido varios sábados sin avisarme, y anoche, estrenaba apartamento nuevo en la misma residencia, e hizo una fiesta para inaugurarlo. Yo me lo encontré el jueves por la tarde y no me dijo nada de la fiesta.

En cambio, ayer a las 22:30 me envió un sms para decirme que si quería pasar por su casa a tomar algo. Se debía pensar que yo estaba en mi apartamento, sin nada qué hacer, mirando al techo o algo así. Ni me molesté en contestarle, a este mongólico de mierda, porque estaba cenando tan feliz en el café Utopia y no iba a perder ni un minuto de energía en enviarle un sms de respuesta. Y cuando entrábamos la Toulousana y yo a la residencia a eso de las 23, nos encontramos con toda la gente que salía de la fiesta… Es decir, que me había invitado media hora antes de terminar el mogollón… ¿Se puede ser más imbécil y maleducado?

Pero a pesar de todo, me encantó encontrármelo en ese momento. Le dije, “ay perdona por no contestarte al sms pero estaba cenando y no iba a poder ir de todos modos”. GILIPOLLAS (añadí en mi pensamiento).

Estaba por allí revoloteando, ese gusano asqueroso que es Adrien, el francés más gilipollas que he conocido en mi vida (y son tantos…), y quiza una de las personas a las que más asco he tenido jamás, por lo falso, interesado, y narcisista que es. Claro, se presentó el solito a Melanie, no me dejó ni tiempo para presentarsela yo. PAYASO.

Y cuando Jeffrery nos preguntó si ibamos con ellos al Delirium (ni jarta de vino me voy con vosotros), y le contestamos que íbamos a ir mañana, ya tuvo que poner la puntilla esa oruga apestosa de Adrien, diciendo: Mañana es mañana, y hoy es hoy y estaremos nosotros. El americano como un eunuco  pelota le rió la gracia, y yo miré a Adrien muy seria y  sin hacer ni un solo gesto, haciendo mía esa máxima de no hay mejor desprecio que  no hacer aprecio, y le dije simple y tajantemente: No.

No había nada más de lo que hablar, me estaba cabreando y Melanie me miraba con gesto desconcertado, y yo sólo me quería ir a la cama, así que di por terminada la conversación, y nos despedimos, ellos de fiesta,  y nosotras, a dormir.

Y hoy, reflexionando un poco sobre todo esto, pienso, qué mala suerte he tenido. He estado perdiendo el tiempo durante cinco meses, juntándome con gente que no me ha aportado nada de nada a nivel personal, con la que me he aburrido el 80% del tiempo, y si no me he aburrido (porque con el americano tampoco es que me aburriera), me han pegado las puñaladas traperas a saco. Y ahora, cuando queda un mes para que todo se acabe, de repente, doña Exigente Social (o sea, yo), encuentra gente con la que por fin se encuentra bien, se encuentra cómoda, puede hablar de cosas interesantes, reirse, hacer planes interesantes, ect…

Una mierda todo. Si os lo dije yo, que seis meses no dan para nada.

Menos mal que casi todos mis mejores amigos españoles (e italianos, jaja), han venido a visitarme, a acompañarme en  mis viajes para conocer el país y a ayudarme a dejar algunos buenos momentos para el recuerdo de mi estancia en Francia.

Tengo ganas de volver a España.