Propongo establecer un sistema de ordenamiento de los diferentes niveles de orden, responsabilidad, limpieza y tranquilidad que las diferentes personas podemos desarrollar. De esta manera, nos ahorraríamos mucho tiempo (he adelgazado un kilo en dos días sólo de caminar para ver pisos de una punta a otra de la ciudad), porque yo iría a tiro hecho a visitar los pisos que se adecúan a mis niveles de orden, responsabilidad, limpieza y tranquilidad.

Por ejemplo, el primer día visité, muy ilusionada, un piso en Gràcia, no especialmente barato. La chica en cuestión que habitaba en él, buscaba a alguien limpio y ordenado. Ah, y no fumador. Lo que me encontré allí fue una loquita estudiante de teatro en un salón absolutamente lleno de papeles y un cenicero con toda la ceniza de un cigarro desperdigada por la mesa. Mientras hablábamos un poco de nosotras (yo deseando largarme de allí), ella cogió otro cenicero que tenía en el balcón, con un cigarro encendido, y me dijo: normalmente fumo dentro, pero hoy tengo uno de esos días, puffff

Pufff, Pilar, me dije a mí misma, tenemos que salir de aquí, ya ya ya…

Este es el salón compartido, pero bueno, algunas mañanas lo utilizo para ensayar… pero vamos, que se puede usar cuando quieras.

Claro.  Pobre chica, le deseo toda la suerte del mundo, me pareció buena gente, ya sabéis, buen rollo.

Y es que cuando encuentras la persona que te gusta, normalmente el piso no te convence o es demasiado caro. Es lo que me pasó en el segundo de los pisos que vi ese día. Virginia, una pija bastante simpática que me recibió en su casa llegando a la vez que yo, cargada con bolsas de basura azules con todas sus cosas del trabajo dentro: Lo siento, llego tarde, pero es queme acaban de despedir, tía. Ante todo optimismo, porque lo dijo con una sonrisa en la cara… 

Ostras, ya lo siento, trae, que te ayudo a subirlo todo.

Tres pisos sin ascensor, igual hablé demasiado deprisa.

El piso, super bonito, pero demasiado caro, 450 euros sin los gastos, sin internet,que si quería poner, correría totalmente de mi cuenta, así como el teléfono. La situación, no demasiado buena, demasiado lejos del metro…  Un piso con pinta de frío y un poco pequeño, sin calefacción, los tres pisos sin ascensor… Demasiados euros sólo para tener un piso mono  y una compañera supersimpática.

Tía, ¿tu sabes que hay que hacer para cobrar al paro? puff, es que nunca he estado en el paro…

Bienvenida a mi mundo… Pues tal y como están las cosas, lo primero que tienes que hacer es ir tempranito a la oficina del INEM, para que haya menos colas. ¿Y en qué trabajabas?

En Banesto, en análisis de riesgos (o algo así)

Claro, y es que no están las cosas paraarriesgarse en cuestiones de dineros… Me despedí de la chica tan simpática y del piso bonito pero demasiado pequeño y caro…

Lo que no esperaba después era encontrar algo increiblemente aún más caro. Y es que la gente se piensa que tú eres tonta o qué pasa. Un pijo de Guatemala, que me enseña la cueva de Sócrates, con unos muebles muy monos, eso sí, pero en la que tendría que estar con la luz encendida 24 horas porque no entraba ni un rayito de sol.

Y por esto, pedía 460 euros. ¡Venga hombre!. Ah, gastos incluídos, eso sí.

He venido a Barcelona en modo flash on a hacer dos entrevistas de trabajo. Bueno, en realidad era sólo una entrevista, pero cuando estaba en el aeropuerto para venirme, me llamaron para hacer otra tres horas después de la primera. Como tengo que aprovechar ya que voy a estar pocos días, estoy viendo pisos.

Digamos que soy ultramegaexigente con la cuestión alojamiento. Puntos a examinar al visitar un piso:

1. Los compañeros

Voy a quedar  como una sobrada de categoría, pero con diez minutos de conversación se si nos vamos a llevar bien o mal. O especificando un poco más, podré saber si al menos vamos a tener conversación a la hora del desayuno o no. El verano pasado cogí aquella habitación en Gràcia sin conocer a la dueña. Fue entrar por la puerta y escucharla hablar y el verano en clave de futuro pasó ante mis ojos, suspiros…

2. La casa

No pido muebles de diseño, pero un mínimo de gusto, más que sea en el ikea, que no cuesta nada, o por lo menos,  no cuesta tanto

3. La habitación

No pido un palacio de 120 m2 para mi sola, no pido grandes muebles, pero hay algo que sí pido: LUZ NATURAL. Me da igual que sea a un patio interior, todo eso es secundario. Pero soy como las plantas, sin luz, me pongo mustia. Además de que tendré mucho que estudiar, y me gusta estudiar en casa (por lo general, aunque va por rachas) y si no estoy a gusto en la habitación ¿no voy a estudiar? Malo….

3. Las ventanas y el sistema que tienen para calentar la casa.

Aquí soy implacable… por lo general. No me vale la excusa de “Es que en barcelona no hace frío”. Mentira, hace frío. Y en las casas más aún. Y si no es lo que piensan el 98% de los barceloneses me la trae al pairo. Yo soy friolera y yo tengo frío. Por tanto, acepto varias opciones:

a)Casa antigua con ventanas de mierda que entra todo el frisqui que da gusto peeeeeeeeeeeeeeero radiadores de categoría, con gas natural. Suficiente para Barcelona.

b) Casa moderna con ventanas chachi pilonguis que cierran de maravilla y no pasa ni un ácaro peeeeero sin calefacción.

Puedo hacer excepciones: Casa antigua con ventanas de mierda pero no demasiado mierdosas, pero con radiadores de aceite. Si los puntos 1, 2 y 3 sacan buena nota, puedo hacer la vista gorda…

4. EL anuncio del piso en internet

Automáticamente descarto anuncios donde digan: buscamos a alguien DE BUEN ROLLO. ¿Qué quiere decir alguien de BUEN ROLLO? En mi lenguaje de cerradamental significa: que si los otros dejan la casa hecha una mierda, bueeeeeeeen rollo, te aguantes, no seas MAL ROLLLOOOO. Que si  los otros hacen una fiesta el jueves y tu al día siguiente tienes clase, bueeeeeeeeeeen rollo, te aguantes, no seas mal rolllooooooooooo. Que si los otros  no hacen otra cosa más que fumar en el salón y lo que es peor, dejar las colillas en el cenicero, buen rollooooooooooo, te aguantes, no seas mal rollooooooooooooooo. Y así, hasta el infinito. Así que no, no soy buen rollo.

Anuncios que sigo leyendo: gente ordenada, limpia, responsable, respetuosa… Claro que luego, hay que conocer al compañero (punto 1) porque lo que cada cual entiende por limpio y ordenado es directamente proporcional a no sé, a algo que aún no he logrado averiguar, pero ahí está…

Mañana empiezo con la maravillosa experiencia de buscar piso, en Barcelona, barriendo una zona que va desde Sant Gervasi hasta Vallcarca, pasando por Gracia.

CONTiNUARÁ