http://cuaderno.josesaramago.org/2009/06/09/paradoja/

Josè Luis Sampedro deberìa ser de lectura obligatoria en los colegios…

http://www.publico.es/culturas/193152/entramos/epoca/barbarie

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Yo me quedo con esta retransmisión, hilarante e irónica, pero muy sincera,  de la investidura de Obama, leída en uno de mis, sin duda alguna, blogs favoritos, el de Alejandra en América, …

http://itgirl.wordpress.com/2009/01/20/toma-de-posesion-de-barack-obama/

areta Rescueeeeeeeee meeeeeeeeeeeeee

Vamos a ver…  Que ya está bien de aleccionar  a las masas, ¡¡hombre ya!!

Si  no vi en vivo y en directo, la toma de posesión de José Luis Rodríguez Zapatero… ¿¿¿¿¿¿A santo de qué CO*O voy a querer ver la de OBAMA??????????????? Que ni es mi presidente (no, no lo es, por mucho que ahora me venga alguno con el cuento de que ser presidente de USA es ser presidente del mundo), ni le he votado, ni le hubiera votado (tampoco hubiera votado al otro mequetrefe, que conste), ni es el Mesías Salvador, ni va a arreglar el mundo?

Así que os invito, a no encender la tele, a las 17 horas española, para ver la mierda esa de panfleto propagandístico proUSA .  Yo por lo menos, ni de coña la encenderé (bueno, no tengo tele, más bien, no enciendo el anytv, el programa que uso para ver la tele), a esa hora estoy en el autobús volviendo de clase…

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Miralos qué guapos  y sonrientes… Dientes dientes…

He recibido lo siguiente en un powerpoint:

El pasado 7 de mayo de 2008, el fotógrafo y periodista Gervasio Sánchez subió a recoger uno de tantos premios, el Ortega y Gasset que otorga el diario El País, ante la asistencia de un concurrido público, entre ellos estaban también la vicepresidenta del gobierno, el presidente del Senado, varios ministros, Esperanza Aguirre y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, además de todos los demás medios de prensa
Pues bien, parece ser que no debió ser del gusto de tan ilustre público el discurso de Gervasio Sánchez, cuando éste subió a recoger el premio, condenando dicho discurso al ostracismo y olvido de toda la prensa.

Así que, como la gran mayoría de medios no han querido publicarlo, he aquí el discurso.  Cuando lo leáis, entenderéis el porqué no han querido darle publicidad.

Estimados miembros del jurado,
señoras y señores:Es para mí un gran honor recibir el Premio “Ortega y Gasset” de Fotografía, convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.
Quiero dar las gracias a los responsables
de Heraldo de Aragón, del Magazine de
La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde
llorar y gritar.
No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas
y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años  y permitir que el proyecto “Vidas Minadas”,
al que pertenece la fotografía premiada, tenga vida propia y un largo recorrido que puede
durar décadas.


Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.
Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad.Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película “Cuentos de la luna pálida” de Kenji Mizoguchi.
Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de las minas y al desminado.
Es verdad que todos los gobiernos españoles, desde el inicio de la transición, encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.
Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabricamos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.
Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas
en los olvidados campos de batalla del tercer mundo, y que me avergüenzo de mis representantes políticos.
Pero como Martin Luther King, me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.Muchas gracias.

La foto premiada

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Otras fotos del autor

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Y el fotógrafo y periodista que probablemente no volverá a ver premiado ningún trabajo suyo en España.

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Tengo una teoría acerca de la crisis. Es una teoría disparatada, absurda. Quizá demasiado influenciada por leer tanto sobre los Illuminati y el club Bildberg.

Mi teoría es que la crisis no es real. La crisis es una invención de las élites políticas y económicas del mundo.

¿La finalidad?  Primero, atemorizarnos. Después, controlarnos, ya que atemorizados, haremos aquello que ellos quieran.

Un ejemplo práctico similar, para entrar en materia. El terrorismo y el 11s. Después de acojonarnos con el dichoso atentado, (que yo tengo mis dudas que haya sido ideado por musulmanes…pero eso es otra historia), la siguiente fase fue comprobar hasta dónde llega nuestra sumisión. Así, con el cuento del terrorismo, nos han obligado a creer que realmente es necesario controlar si entramos con líquidos peligrosos y otras soplapolleces al avión. Nos quitamos las botas, nos quitamos los cinturones, los pendientes, obligados, aplicados, como niños buenos.

En lo que a la crisis respecta, el proceso sería el siguiente, abreviado y simplificado que no soy mujer de grandes ideas.

Visto un sistema capitalista que entra en estado de agotamiento, ya que la producción en occidente empieza  a ser inviable, y llevarse toda la producción a Oriente significaría el paro total en Occidente,y por tanto,la desaparición del principal mercado de dicha producción… se plantea la necesidad de un cambio.

El cambio: inventamos una crisis. En Wallstreet, en bancos y grandes compañías financieras… Por consecuente, se cierran fábricas. Todo se convierte en un gran juego de dominó, y el paro aumenta y aumenta hasta cifras nunca vistas en los últimos dos siglos en el mundo desarrollado.

En realidad las fábricas no están tan mal. Ni las empresas. No es realmente necesario despedir a toda esa gente. Pero todo buscaría una finalidad: ATEMORIZAR. Crear un ejército de parados atemorizados y paralizados. ¿Para qué?

Fácil y simple: Para luego introducir cambios esclavizantes en el sistema laboral: Semanas laborales de 65 horas, salarios aún más míseros que en la actualidad. Los esclavos y atemorizados parados, aceptarían cualquier condición laboral con tal de volver a ganarse el pan…

Mantener cierto nivel de producción en países como China, permitiría que los paupérrimos esclavos europeos  y americanos tanto del norte como del sur, pudieran seguir practicando su patético hobbie  del shopping, aún teniendo grandes dificultades para comer dignamente la mierda de comida que se venderá en los supermercados. Una mierda de comida, que simplemente favorecerá la insalubridad y la debilidad de los cuerpos de estos nuevos esclavos.

Voilà mi teoría…  ¿Disparatada?  ¿Absurda? El tiempo me dará la razón… Y si no, igual escribo una novela al más puro estilo Un mundo feliz…  o infeliz…

Quizá queda una esperanza… ¿Una revolución?  ¿Rebelión indivual y huir a vivir al campo? Personalmente, no creo que pudiera sobrevivir sin calefacción ni agua caliente.

Hoy he tenido clase con dos grupos,  uno en lycee, y otro en el cole. No ha sido mi primer día, ya empecé la semana pasada. En general los alumnos del lycee son unos angelitos, cualquier profesor español soñaría con una clase así… Calladitos, participativos, cultos, simpáticos y graciosos pero en su justa medida y en el momento adecuado, respetuosos… ¡ALUCINANTE! El profesor podía permitirse el lujo de tener buen rollo con ellos, y hacer actividades interesantes.

Hay algo que me llama muchísimo la atención en el instituto. Si bien por un lado el laicismo está presente impregnándolo todo, hay cosas que, dejando a un lado que representen planteamientos con los que me identifique, no se hasta qué punto puede considerarse normal su presencia. Por ejemplo:Nada más entrar en la clase que he tenido hoy en el lycee, ha atrapado mi atención una bandera de color rojísimo tamaño “bastante grande” del Che Guevara y su “Hasta la victoria siempre”. Me he quedado de una pieza. Sinceramente en España esto lo encuentro inimaginable. Estoy segura que al día siguiente de haberla colgado, habría venido algún padre “del otro lado” a reclamar neutralidad o manifestar indignación, y bueno, razón no le faltaría. Ya que si pregonamos laicismo y ausencia de cualquier tipo de apología de religión alguna… ¿no debería suceder lo mismo con las tendencias políticas? Una cosa es barruntarlas en la sala de profesores, en el sindicato, incluso, si me apuras, dejarlas caer en las explicaciones o actividades (y tengo mis dudas)… Pero de ahí a colgarlo en clase como un banderolo tamaño XL… No sé, no sé… Este asunto remueve mi conciencia y le doy vueltas y más vueltas sin conseguir salir de mi asombro.

Pues en esas estamos :)